El pulso, medido con la cámara del teléfono
Hasta ahora todo lo que Podo sabía de tu corazón venía de un reloj. En esta versión lo mide él mismo: apoya la yema del dedo en la cámara trasera y, durante treinta segundos, el flash ilumina la sangre del dedo mientras la cámara lee cómo cambia el brillo con cada latido. Obtienes el pulso y, como la app mide también los intervalos entre latidos y no solo su número, la VFC. Ambos se guardan en Apple Salud, y una medición hecha sentado con calma cuenta además como pulso en reposo, que es lo que construye tu propia norma. La nueva pantalla de Pulso pone esas mediciones en un mismo gráfico con lo que haya registrado tu reloj, junto al rango del día, la línea de reposo y la evolución por semanas. Si el pulso en reposo se mantiene por encima de tu norma varios días seguidos, la app te lo dice una vez: el sueño, un resfriado, el estrés y el alcohol aparecen ahí antes de que tú los notes. Es una estimación, no un producto sanitario.
También en esta versión
- Un pulso en reposo por encima de tu norma varios días seguidos ahora envía un único aviso discreto, y el interruptor general de notificaciones lo silencia como a todo lo demás.
- Los parciales de los entrenamientos vuelven a ser honestos: traza de GPS más limpia y un final que ya no pierde los últimos segundos.
- Un entrenamiento que el Apple Watch no llegó a entregar se guarda en lugar de perderse, y las pausas dejan de dibujar líneas rectas en el mapa.
- Gráficos y pantallas de detalle más rápidos; el scroll en Hoy y Estadísticas es más fluido.
- La analítica nunca recibe valores de salud, solo si una función funcionó.